En mi caso, fue año y medio llevando a mi anciana matriarca A LAS PUERTAS de la Iglesia. Con eso basta para reconocer la carga filogenética. No fui tan tonto de entrar. En fin... ¡pobres de espíritu!
P.D.: ¡Arriba los místicos y los gnósticos! ¡Abajo los popes! ¡Et filioque! https://t.co/5G4TekyG4z
Y, por supuesto, dedicar tiempo pleno en los trayectos con ella del brazo a despedirme y congraciarme con su senectud; y ¡a diseñar el naturalismo genérico🤬! la horita de misa esperándola en la plaza.
Ahora se pondrá el tio a darle a la hagiografía o peor ¡a tareas repetitivas!